Croquetas de puerro y zanahoria

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Ya había hecho unas croquetas de cebolla y zanahoria, pero en lugar de con bechamel, las hice con base de puré de patatas.

Han estado unos amigos de Almería en Barcelona estos días, y hoy, como despedida, me pidieron croquetas de puerros y zanahoria, y decidí hacerlas con bechamel.

Veréis que la receta se parece mucho a las otras recetas de croquetas, y es que las croquetas no tienen misterio, señores. Una vez sabes hacer la base, lo demás es inventar.

Ingredientes (24 croquetas medianas)

  • 400 ml de lecbe de avena sin edulcorantes
  • 3 zanahorias
  • 2 puerros (la parte blanca)
  • 1 cubo o pastilla de caldo de verduras concentrado
  • 50 gramos de harina de trigo
  • pan rallado para rebozar
  • pimienta negra
  • jengibre en polvo
  • sal y aceite

Preparación de las croquetas veganas de puerro y zanahoria

  1. Pela el puerro y pícalo fino.
  2. Echa el puerro una olla mediana, pon un chorro de aceite de oliva y rehoga durante 5 minutos a fuego medio. Mientras tanto:
  3. Pela las zanahorias, lávalas y rállalas.
  4. Añade la zanahoria a la olla con el puerro y baja un poco el fuego a medio-bajo. Vigila que no se pegue ni se ponga negro. Lo vamos removiendo hasta que estén pochados.
  5. Añade el caldo de verduras concentrado y remueve hasta que quede muy homogéneo.
  6. Echa la harina de trigo y dórala durante 3-4 minutos. Tiene que empezar a formarse un pasta.
  7. Sin dejar de remover, incluye despacio la lecha de avena. Continúa removiendo hasta que adquiera la consistencia de bechamel. Fácilmente removerás más de 12 minutos, pero saldrá bien.
  8. Ajusta la sal y la pimienta y retira del fuego cuando esté hecha.
  9. Vierte la masa en un táper de cristal y deja enfriar durante 4 horas a temperatura ambiente (si lo haces de un día para otro, cuando pierda temperatura, lo metes a la nevera tapado).
  10. Llega el momento de formar las croquetas: lo hacemos como siempre. Humedece las manos con leche de avena, haz la forma de croqueta y pásalo por pan rallado. Repite la operación para sellar mejor el rebozado.
  11. Fríelas en aceite muy caliente (fuego alto para calentar y medio-alto para freír). Si el aceite está frío se abre y se desparraman.

Et voilà! Ya veis que misterio, ninguno. Están buenísimas. No han quedado ni las migas!

Perdonad la calidad, pero en principio no iba a subir la receta. Dado el éxito, he preferido hacerlo y la calidad de las imágenes no es muy buena.

Espero que os haya gustado, y bon apetit!

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